jueves, julio 26, 2007
¿Qué escenario visualiza en nuestras organizaciones de aprendizaje para enfrentar los desafíos de este siglo?

¿Qué escenario visualiza en nuestras organizaciones de aprendizaje para enfrentar los desafíos de este siglo?
El escenario futuro de nuestros centros educativos, en todos sus niveles, está condicionado por la consolidación y profundización del proceso de cambios que se vive en Venezuela actualmente. Si el proceso bolivariano –tal como se espera- supera los escollos, trampas y ataques de las fuerzas internas y externas que lo adversan, y afianza definitivamente la política de desarrollo independiente y soberana que viene impulsando, el contexto para el sistema educativo venezolano será muy propicio para su avance y para apuntalar las transformaciones que están previstas.
Si, por el contrario, las fuerzas opuestas al proceso bolivariano logran salir airosas, indudablemente el escenario para nuestro sistema educativo no será el más favorable. Se reimpondrían las políticas de privatizaciones, de exclusión y discriminación que imperaron en el pasado reciente, y sólo accederían a los servicios educativos quienes tengan poder de consumo, y las grandes mayorías de niños y jóvenes pobres serían relegados al oprobioso campo de la ignorancia, la marginalidad y delincuencia.
Así pues, el escenario de nuestras organizaciones de aprendizaje está supeditado al evolucionar de la situación política de la sociedad venezolana. Sería ilusorio pensar que el sistema educativo es ajeno a las circunstancias políticas que se producen en el entorno nacional. Y parafraseando a Bolívar, diría: El sistema educativo y las instituciones escolares del país marcharán con el mismo rumbo con que marche su sistema político.
Es comprensible entender que el fortalecimiento de la educación requiere de la incorporación y aplicación intensiva de las tecnologías de la información y comunicación, pero por encima de esto, tal fortalecimiento dependerá fundamentalmente de la orientación política que tenga la sociedad.
En el siglo XXI no puede dejarse de lado las nuevas tecnologías y más importante aún, no podemos dejar que las nuevas tecnologías se adueñen de las mentes y espíritus de los alumnos. Las nuevas tecnologías, las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) son instrumentos imprescindibles para el conocimiento en el siglo XXI, de modo que su dominio es parte de la educación de los niños y niñas de hoy. El cómo se utiliza dichas tecnologías en nuestras centros de aprendizaje dependerá de la visión ética y política que tenga nuestra sociedad.
En conclusión, el escenario que visualizo para nuestros centros y organizaciones de aprendizaje en nuestro país está impregnado de optimismo. Optimismo que se afinca en los proyectos que se adelantan actualmente, los que parten de una visión ética y política fundadas en un humanismo liberador, solidario y amoroso.
¿Cuál será la contribución desde tu posición para fortalecer la educación?
¿Cuál será la contribución desde tu posición para fortalecer la educación?
Desde mi modesta posición de educadora venezolana en una pequeña ciudad provinciana, pienso que mi contribución para fortalecer nuestra educación está en el fiel cumplimiento de mis roles como docente. En la medida que cumpla como formadora de valores, como facilitadora de aprendizajes, como investigadora del hecho educativo, como persona creativa e innovadora que está abierta al cambio y dispuesta a experimentar con el uso de nuevas tecnologías, herramientas y recursos que faciliten el acceso al conocimiento a mis estudiantes, en esa medida estaré aportando mi granito de arena para que nuestra educación esté a la altura de los retos y exigencias que imponen las nuevas realidades de nuestro desarrollo económico y social.
Lo anterior supone, lógicamente, un compromiso real y militante con mi nación, con mi pueblo y mi patria. Porque si no estoy plenamente identificada con los ideales, intereses y objetivos del colectivo nacional, sino estudio, trabajo e investigo para servir a mis semejantes, a mis hermanos, si, por el contrario, lo hago esencialmente para satisfacer mis apetencias personales, entonces actuaré guiada por intereses egoístas y mezquinos y poco me importará si lo que hago es bueno y fortalece la educación, y sólo me interesará la paga del quince y último, no seré una educadora, sino alguien que se limita a dar clases sin importar los resultados de las mismas. Sería alguien que se traiciona a sí misma y a los suyos.
Entiendo y asumo el ideal de Simón Rodríguez: ser una docente integral. Sueño con ser una educadora que instruye y educa a niños, jóvenes y adultos, pero por sobre todas las cosas, alguien que contribuye a formar espíritus para lo noble, para lo grande, para el amor, la libertad, la solidaridad, la fraternidad, para lo sublime.
Asumo el uso de las tecnologías de la información y comunicación como un instrumento, como un medio, no como un fin en sí mismo. Ellas pueden ser útiles para el proceso de aprendizaje pero pueden constituirse en una amenaza en tanto que envilezcan, esclavicen o prostituyan el espíritu humano. Por ello debemos estar alertas ante la pretensión de las grandes corporaciones transnacionales de convertirnos en simples consumidores de tecnologías que ayudan a saciar sus ansias de acumulación de ganancias y capital.
En síntesis, si cada docente, donde quiera que esté, asume el compromiso con los valores trascendentales de su vocación y cumple con la visión ética del educador humanista, estará fortaleciendo la educación toda, pues su acción irradiará positivamente hacia todos los horizontes de la patria.
¿Qué se está haciendo para preparar la escuela de cara al siglo XXI?

¿Qué se está haciendo para preparar la escuela de cara al siglo XXI?
El siglo XX se fue dejando tras de sí un terrible déficit, una inmensa deuda con la educación venezolana. La subordinación del Estado venezolano a las políticas neoliberales impuestas por el Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial, indujo a un proceso progresivo de desmantelamiento y desarticulación del sistema educativo venezolano, propiciando con ello la privatización de la educación en desmedro de las grandes mayorías del país. La inversión estatal en educación si acaso llegaba al 3% del PIB y las escuelas, liceos y universidades públicas presentaban un cuadro desolador, de abandono.
No obstante, el advenimiento del siglo XXI nos ha sorprendido gratamente. La aprobación en 1999 por referéndum popular de la nueva Constitución creó una nueva realidad: en su Art. 102 quedó consagrado: “La educación es un derecho humano y un deber social fundamental, es democrática, gratuita y obligatoria. El Estado la asumirá como función indeclinable y de máximo interés en todos sus niveles y modalidades, y como instrumento del conocimiento científico, humanístico y tecnológico al servicio de la sociedad…” Luego en el Art.103 establece que la misma debe ser “…integral, de calidad y permanente…” Es decir, se establece una ruptura con la política de privatización y el compromiso por parte del Estado de garantizarla como derecho humano fundamental.
A partir de estos postulados constitucionales, actualmente se desarrolla en el país el concepto de educación bolivariana, y en pre-escolares, escuelas, liceos, Escuelas Técnicas Robinsonianas y universidades se han instalado Laboratorios de Computación conectados a Internet, y se ha venido capacitando al personal docente mediante cursos cortos y maestrías para que apliquen las tecnologías de la información y comunicación en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Son avances por ahora limitados, pero que sin duda alguna potenciarán en el corto y mediano plazo un salto cualitativo en la educación venezolana, para ponerla definitivamente al servicio del desarrollo endógeno, soberano y sustentable del país.
Además, se ha adelantado un proceso de recuperación de la infraestructura escolar y construcción de nuevos centros educativos; se ha regularizado y mejorado sustancialmente los salarios y otros beneficios sociales a los educadores, y se vienen adelantando programas de capacitación y actualización de los docentes para ponerlos a tono con las exigencias del plan de desarrollo integral de la nación, el cual apunta a convertir a Venezuela en una pequeña potencia regional en Sudamérica aprovechando para ello los inmensos recursos energéticos con que cuenta el país. Pero hay conciencia que el recurso más importante de la nación es su gente, y que a ésta hay que garantizarle una educación de calidad en lo humanístico, científico y tecnológico.
APRENDER DE LAS TECNOLOGIAS Y CON ELLAS

APRENDER DE LAS TECNOLOGIAS Y CON ELLAS
La "sociedad de la información" en general y las nuevas tecnologías en particular inciden de manera significativa en todos los niveles del mundo educativo. Las nuevas generaciones van asimilando de manera natural esta nueva cultura que se va conformando y que para nosotros conlleva muchas veces importantes esfuerzos de formación, de adaptación y de "desaprender" muchas cosas que ahora "se hacen de otra forma" o que simplemente ya no sirven. Los jóvenes de ahora no tienen el peso de la experiencia de haber vivido en una sociedad "más estática" (tecnológicamente hablando, como la que a nosotros nos tocó vivir en décadas anteriores), de manera que para ellos el cambio y el aprendizaje continuo para conocer las novedades que van surgiendo cada día es lo normal.
Kosma (1994) ve el aprendizaje como un proceso más complejo. Aprender es un proceso tecnológico y constructivo, cognitivo y social mediante el cual el aprendiz maneja estratégicamente recursos cognitivos, físicos y sociales para crear nuevos conocimientos, interactuando con información del entorno e integrándola con información almacenada en su memoria. Las TIC facilitan que este proceso se lleve a cabo.
¿Por qué tecnológico?
En un contexto tecnológico no es lo mismo "aprender de la tecnología" y "aprender con la tecnología". Aprender de la tecnología es situarla en el mismo plano que al profesor como fuente transmisora de información. Aprender con la tecnología es interpretarla como socio intelectual con el que tratamos de avanzar en el conocimiento.
¿Por qué constructivo?
Porque las actividades del aprendizaje tienen como fin construir el conocimiento procesando las informaciones. El conocimiento que sale de los libros y no se sabe muy bien cómo aplicarlo a la vida real desmotiva a los alumnos y disminuye las razones para aprender. Contextualizado en una situación real y concreta se aprende mejor y motiva a los alumnos.
Además de sus posibilidades para complementar y mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje presenciales, las TIC permiten crear nuevos entornos on-line de aprendizaje, que elimina la exigencia de coincidencia en el espacio y el tiempo de profesores y estudiantes.
jueves, julio 19, 2007
¿CÓMO TE SIENTES AL APRENDER DE LAS TIC?
DOS GENERACIONES Y UN DESAFÍO EN EL SIGLO XXI
DOS GENERACIONES Y UN DESAFÍO EN EL SIGLO XXI
Ferreiro define generación como el “…conjunto de personas que comparten características peculiares dado uno o varios criterios y que hacen que los miembros del grupo exhiban “comportamientos similares”. En tal sentido, refiere como ejemplo, en primer lugar, el caso de la generación Baby Boomer, que comprendía a todos aquellos que nacieron, educaron y desarrollaron entre los años 1946 y 1964, es decir a los hijos inmediatos de la postguerra, y la aparición y desarrollo de la televisión, como la tecnología comunicacional más poderosa en la historia hasta entonces, les imprimió a todos un sello característico como generación. En segundo lugar, y es el núcleo de su análisis-reflexión, menciona el caso de la generación N, denominada así, entre otros por Diana G. Oblinger y James L. Oblinger, pero también conocida como generación Dig (Digital), como prefiere identificarla Alex Serge Vieux, o Net o TIC, como las nombran otros autores. Pero lo significativo de esta generación es que nace, crece, se educa y desarrolla a partir de los 80, década en que comienza el proceso de la globalización o mundialización de la economía de mercado, impuesta por el neoliberalismo económico desde los centros de poder del capitalismo mundial, cuyo epicentro lo constituye los EEUU, proceso globalizador que es potenciado por la aparición de las Tecnologías de la Comunicación e Información (TIC).
Afirma Ferreiro:
En este entorno económico, social y cultural nace, crece, y se educa una generación influida por la presencia cada vez mayor de tic y de la relación entre ambas: la telemática, responsable en gran medida de un cambio de percepción de la realidad ante todo y fundamentalmente entre los miembros de este grupo de personas en pleno desarrollo. Y de todas las tic, sin duda la computadora e internet se presentan como las emblemáticas del momento.
Es decir, a diferencia de la, influenciada y marcada por la televisión, la generación N, aparece en el escenario socio-histórico influenciada y sellada por las tecnologías de la información y de la comunicación. La Generación N es un grupo muy diversos de niños, adolescentes y jóvenes, en contacto directo y casi permanente con las Tics, lo que provoca una influencia muy transcendente en su vida.
Esta generación dio un salto cualitativo en el proceso histórico-social al dejar de ser simples espectadores, como lo fueron los de la generación Baby Boomer, para convertirse en usuarios activos, imaginativos, creativos, “…con grandes posibilidades de participar, jugar, entretenerse, buscar, hacer, resolver, establecer relaciones llevar acabo proyectos conjuntos a pesar de la distancia y el tiempo.”(Ferreiro).
Agrega Ferreiro:
Si algo caracteriza a los miembros de esta generación es sin duda que son tecnofílicos. Siente una atracción a veces sin medida por todo lo relacionado con las nuevas tecnologías, por conocerlas, emplearlas, poseerlas. Los Nets perciben que con las tic es posible la satisfacción de sus necesidades de entretenimiento y diversión, comunicación, información y, por qué no, también de formación.
Los Net poseen una asombrosa capacidad de adaptación en todas las actividades que implica el empleo de las Tic, en general y en particular computadoras e internet. Y relacionado con ello la capacidad para enfrentar problemas y resolverlos, a partir de una habilidad que llama la atención hasta de los más distraídos para la comunicación interactiva y simbólica.
Es una generación que no se somete a la tecnología, está dispuesta a dominarla y someterla. La Generación N evidencia una abierta actitud al cambio, sobre todo con los relacionados con las nuevas y recientes tecnologías.
Pero no todo es satisfactorio y positivo con esta generación. Es necesario voltear la moneda para ver qué hay por la otra cara. Y es que la generación N, al igual que cualquier otra, tiene sus virtudes y defectos, sus fortalezas y debilidades. Veamos algunas de estas últimas siguiendo la línea expositiva de Ferreiro:
1) Por lo general son ambivalentes, es decir, por un lado son activos en la resolución de problemas y toma de decisiones, pero por otro se apegan a un mundo de fantasía creado por los medios de comunicación masivos y por internet.
2) Sufren de adicción a las computadoras e internet y abusan del tiempo que suelen estar “pegados” a dichos aparatos, sin tener noción del paso del tiempo. Eso afecta su sistema nervioso y su salud física.
3) No tienen la suficiente capacidad para orientarse correctamente en la búsqueda de información ni saben discriminar y seleccionar entre todo el bagaje informativo que les ofrece la red.
4) Son biológicamente muy maduros pero psicológicamente muy dependientes de las personas que los rodean.
Ahora bien, el desafío que se presenta en este siglo XXI es la educación de esta generación Net. No es posible hacerlo sin el uso de las tecnologías que los une y los marca como generación. Las tic generan nuevas posibilidades para facilitar el aprendizaje, que complementan -no sustituyen- a las tradicionales, más bien amplían y enriquecen la disponibilidad de recursos y herramientas para la educación.
Pero antes de continuar hagamos una acotación. En el caso venezolano, que es lo que fundamentalmente nos interesa, la generación Baby Boomer estaría integrada por los nacidos y educados entre la década de los 60 y la mitad de los años 90, mientras que la generación Net sería la de los nacidos y educados a partir de la segunda mitad de los años 90 y hasta la actualidad. Significa que la educación de nuestra generación Net está en manos de los Baby Boomer venezolanos; es decir los docentes de hoy son la generación marcada por el sello de la televisión (por el hierro candente, dirían algunos), cuya característica fundamental es la de ser espectadores pasivos frente a la tecnología. Los docentes venezolanos de hoy, por lo general, asumen actitudes conservadoras y hasta temerosas frente a las Tic. Y aquí surge la cuestión: ¿Cómo puede asumir una generación pasiva tecnológicamente, conservadora y temerosa, la educación de una nueva generación retadora, vanguardista –tecnológicamente hablando-, hábil, que asume las Tic con una propiedad y desenfreno verdaderamente admirables?
Resolver esta cuestión es el desafío que se nos presenta. Esto implica abordar la sensibilización de los actuales docentes acerca del reto que tienen frente a sus ojos. Significa, también, capacitarlos tecnológicamente y facilitarles las herramientas para crear espacios de estudios que respondan y satisfagan las expectativas de nuestros niños, adolescentes y jóvenes. Significa hacerles comprender que la clase magistral, unidireccional, lineal, rutinaria de la educación tradicional ya no funciona con la nueva generación; que el docente transmisor de informaciones (que no de conocimientos) tiene que dar paso al docente mediador entre estudiante y conocimientos. Si no se realiza este esfuerzo y no se transforma la conciencia y práctica pedagógica tradicional, habrá que esperar a que una nueva oleada de docentes miembros de la generación N sustituya a los docentes Baby Boomer actuales. Pero los sueños, esperanzas y necesidades del país Venezuela no pueden esperar tanto, el reto es para asumirlo ya, el desafío es vencer hoy para garantizar el triunfo de mañana.
EN CUATO A LAS AREAS QUE ESTAN IMPACTANDO LAS TIC SEGÚN LA DOCENTE MARIA MUÑOS
Las tecnologías han impactado no solo en nuestra vida cotidiana sino también la vida en las aulas. El eco de este impacto se nos presenta todavía como un enigma a resolver, la celeridad del desarrollo tecnológico y de sus alcances se anticipa a nuestra capacidad de reflexión y de inclusión de esta herramienta en el contexto escolar. Es por ellos que en ocasiones se implementa propuestas con tecnologías que requieren de una mirada teórica sobre sus fundamentos y sus potencialidades. El campo de la tecnología educativa ha sido enriquecido por aportes de la sociología, la antropología, la lingüística, la comunicación, la didáctica y la psicología. Es está mirada integradora la que permite proyectar estrategias que calen profundo en las instituciones y que favorezcan la integración de las herramientas informáticas con un currículo escolar. Está integración debe pensarse, fomentarse, estudiarse, discutirse. Así mismo proveer un marco para la interpretación de los impactos macro sociales de las tecnologías y como estos impactos atraviesan las instituciones escolares. Por último proporcionan elementos para volver a mirar las propias propuestas y pensar nuevas. Es importante para las áreas tradicionales como las ciencias naturales, sociales, y las matemáticas, cuyo objetivo es facilitar a todos los estudiantes y profesores. Las nuevas tecnologías de al información y la comunicación al servicio de la difusión del conocimiento y de las competencias
Los desafío de la Educación del siglo XXI. La reconstrucción de la educación en tanto, que proyecto de formación cívica y de igualdad real de oportunidades para todos debería ser una misión prioritaria. Será preciso convertir la educación para todos durante toda la vida en un verdadero desafío de la democracia. De este modo ha de abrirse al mundo profesional y tomar en consideración las necesidades reales de la sociedad. Gracias al desarrollo de las nuevas tecnologías, la educación experimentará una mutación pedagógica considerable pero no por eso debería perder su vocación humanista y pluralista. En el siglo XXI la educación debe simultáneamente adaptarse al individuo y edificar los valores culturales y las referencias éticas de una sociedad de ciudadanos. En el siglo XXI sería útil no reducir la enseñanza de la filosofía y la historia, sino lograr su mejora y extensión, en la historia y la filosofía se refleja los valores esenciales que los seres humanos transmiten a sus hijos mediante la educación.