
¿Qué se está haciendo para preparar la escuela de cara al siglo XXI?
El siglo XX se fue dejando tras de sí un terrible déficit, una inmensa deuda con la educación venezolana. La subordinación del Estado venezolano a las políticas neoliberales impuestas por el Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial, indujo a un proceso progresivo de desmantelamiento y desarticulación del sistema educativo venezolano, propiciando con ello la privatización de la educación en desmedro de las grandes mayorías del país. La inversión estatal en educación si acaso llegaba al 3% del PIB y las escuelas, liceos y universidades públicas presentaban un cuadro desolador, de abandono.
No obstante, el advenimiento del siglo XXI nos ha sorprendido gratamente. La aprobación en 1999 por referéndum popular de la nueva Constitución creó una nueva realidad: en su Art. 102 quedó consagrado: “La educación es un derecho humano y un deber social fundamental, es democrática, gratuita y obligatoria. El Estado la asumirá como función indeclinable y de máximo interés en todos sus niveles y modalidades, y como instrumento del conocimiento científico, humanístico y tecnológico al servicio de la sociedad…” Luego en el Art.103 establece que la misma debe ser “…integral, de calidad y permanente…” Es decir, se establece una ruptura con la política de privatización y el compromiso por parte del Estado de garantizarla como derecho humano fundamental.
A partir de estos postulados constitucionales, actualmente se desarrolla en el país el concepto de educación bolivariana, y en pre-escolares, escuelas, liceos, Escuelas Técnicas Robinsonianas y universidades se han instalado Laboratorios de Computación conectados a Internet, y se ha venido capacitando al personal docente mediante cursos cortos y maestrías para que apliquen las tecnologías de la información y comunicación en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Son avances por ahora limitados, pero que sin duda alguna potenciarán en el corto y mediano plazo un salto cualitativo en la educación venezolana, para ponerla definitivamente al servicio del desarrollo endógeno, soberano y sustentable del país.
Además, se ha adelantado un proceso de recuperación de la infraestructura escolar y construcción de nuevos centros educativos; se ha regularizado y mejorado sustancialmente los salarios y otros beneficios sociales a los educadores, y se vienen adelantando programas de capacitación y actualización de los docentes para ponerlos a tono con las exigencias del plan de desarrollo integral de la nación, el cual apunta a convertir a Venezuela en una pequeña potencia regional en Sudamérica aprovechando para ello los inmensos recursos energéticos con que cuenta el país. Pero hay conciencia que el recurso más importante de la nación es su gente, y que a ésta hay que garantizarle una educación de calidad en lo humanístico, científico y tecnológico.